Hasta ahora no había una cultura suficientemente extendida de teletrabajo, como para que la mayoría de la población llegase a una conclusión sobres los pros y contras del mismo. Antes del COVID-19 mucha gente pensaba que trabajar desde casa implicaba unas ventajas claras, pero nadie nos había contado los aspectos negativos.

El teletrabajo aumenta la necesidad de equilibrar tiempo de trabajo, hogar y familia además de aumentar los niveles de sedentarismo, ya que no tenemos ni que salir de casa para ir a nuestra oficina o puesto de trabajo. Este hecho podría afectar directamente a nuestro estado de ánimo, productividad, nivel de compromiso con la empresa o, incluso, acabar aumentando los costes de la atención médica.

Un estudio de 2018 publicado en el Journal of Psychosomatic Research encontró que cuando las personas experimentan un estrés agudo que no se controla, puede provocar un empeoramiento de la salud a largo plazo que incluyen un aumento de la depresión, la ansiedad y el dolor, así como una mala salud general, una menor calidad de vida y un mayor riesgo de mortalidad por todas las causas. Como empresa, la principal conclusión que podemos sacar es que el acceso a un plan de salud o bienestar puede ser más importante que nunca.

Desde The Well-Being Lab os presentamos algunos puntos a considerar con el fin de mejorar el bienestar de tus empleados:

 

  • LOS EMPLEADOS VALORARÁN CÓMO SE LES TRATÓ DURANTE LAS ETAPAS DE TELETRABAJO EN SU VUELTA AL PUESTO DE TRABAJO

 

Todas las empresas sufrirán una valoración por parte de los trabajadores de cómo la empresa respondió a sus nuevas necesidades a lo largo de esta etapa y de cómo la organización se supo adaptar a lo que hubiera sido mejor. Nuestro principal objetivo como empresa, en este área, es poder aspirar a que los empleados comenten:

“Mi empresa, realmente, me ha cuidado de la mejor manera posible durante la crisis”

Cuantas más herramientas tengan los empleados para afrontar estas situaciones nuevas serán mayores las probabilidades de que regresen o permanezcan en el puesto de trabajo con su mejor versión. Contribuir a toda la organización con programas que fomenten hábitos saludables, como entrenamientos virtuales o “minibreaks” de relajación puede ayudar a la plantilla de manera positiva.

Cierto es que eliminar este tipo de acciones reduce costes indirectos en la cuenta de explotación de la empresa pero estaremos restando recursos de bienestar al equipo. En base a nuestra experiencia con empresas, esto supone una involucración menor de la plantilla a corto plazo y una mayor inversión en cubrir bajas laborales por problemas de salud físicos y mentales a medio-largo plazo, lo que dificulta todavía más la implantación de programas de bienestar en el futuro.

 

  • CENTRARSE EN LOS EMPLEADOS FOMENTA LA COMUNIDAD Y LA SENSACIÓN DE PERTENENCIA

 

Ayudar a los empleados es más que ejercicio y nutrición. Un plan de bienestar debería incluir actividades que fomenten el sentido de comunidad y que dejen espacio para que los trabajadores puedan transmitir sus necesidades individuales. Combatir con nuestras propuestas el sentimiento de soledad que caracteriza la crisis actual puede ayudar a mejorar la participación en el programa, así como aumentar los niveles de compenetración del equipo. En medio del COVID-19 no hay espacio para la interacción humana y muchos trabajadores no encuentran otra opción de relacionarse con su entorno, por lo que es un factor a tener en cuenta.

A raíz de esto Nicolas Bloom, profesor de Stanford, realizó un conocido estudio en el que identificó que trabajar desde casa hacía que los empleados fueran más productivos y estuvieran más satisfechos con su trabajo, pero aun así la mayoría prefería ir algún día a la oficina, satisfaciendo de esta manera su necesidad de interacción humana.  

 

  •  FACILITAR UNA ESTRUCTURA DEL HORARIO PUEDE SER VITAL

 

En un ambiente de teletrabajo, una rutina lo es todo. Sin una buena rutina es fácil despertarse, revisar los correos electrónicos y, antes de que te des cuenta, son las 17:00 y apenas has abandonado tu escritorio para comer y mucho menos para estirar, hidratarte, pasar tiempo de calidad con la familia o hacer cualquier tipo de ejercicio.

Brindar acceso a una plataforma de bienestar de transmisión en vivo o bajo demanda ayudará a los empleados a programar posibles oportunidades de movimiento entre reuniones y a ganar tiempo para ellos y sus familias. 

Como podemos ver, la comunidad tiene una gran importancia. Hacer que las personas se unan a pesar de estar separadas para conectarse y animarse mutuamente marca la diferencia. Ayudar a los empleados a comprender que todavía son parte de algo significa mucho en este momento.

En un momento en el que muchas empresas se consideran no esenciales, cuidar a los empleados sigue siendo más esencial que nunca. Brindar recursos para el bienestar a los trabajadores les ayuda a mantenerse saludables y a reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Y si pueden cuidar de sí mismos, estarán más preparados para cuidar del negocio.